UN ENCUENTRO CON LAS RAICES.
Al acabar el día hemos ido de compra aun supermercado fuera de nuestra ciudad.
Allí mi mujer, experta en reconocer caras , ha divisado una cara que le era conocida. Era un señor de su pueblo .Una sorpresa. Quién iba a pensar a las diez de la noche un encuentro tan casual .Ambos se han alegrado . Es un señor que desde los 16 años salió del pueblo a trabajar .Ahora tiene más de 70 . Yo creo que casi los 8o.
No valía lo que decían sino el encuentro . El contenido de lo que decían , creo que los dos lo sabía.El encuentro no se lo imaginanban ninguno.
Son cosas que pasan en la vida. Esta ha sido buena.
0 comentarios